21 abr. 2010

Pequeños placeres diarios


Desde hace mucho tiempo, cada día espero con gran ahínco que lleguen las 10:30 - 10:45 de la mañana. Es un momento irresistible para mí.

Con el paso de los años he ido perfeccionando la técnica en este que hacer. Me levanto de mi puesto en la oficina y voy caminando hasta el final del pasillo siendo uno de los hombres más felices de la faz de la tierra. Es mi momento, simple y llanamente. Nadie me lo podrá arrebatar.

Entro en el "office" y abro la nevera (parece mentira que trabaje en una de las empresas de distribución de electro mas importantes de España; se dice frigorífico, ¡¡hahaha!!). Allí me esperan mi par de bolsas llenas de alimentos para subsistir durante el día.

Ya sabéis, casi 12 horas fuera de casa se pueden hacer duras. Para los que no lo sepan, en mi casa solo ceno y solo a veces...

Bueno volviendo al tema, abro la nevera (porque me gusta llamarla nevera...), reviso mis bolsas y saco ese maravilloso pan de molde sin bordes del Mercadona (jamás Bimbo que es infinitamente inferior en tacto, textura y sobretodo en lo mas importante, en ternura).

Acto seguido, abro mi blister particular de la mejor selección de lomo o jamón (según el día) y procedo al ritual de preparación de la mejor comida del día en épocas de cuidar la línea. Este es uno de esos grandes placeres diarios en los que uno ha de poner todos sus sentidos en los escasos 3 minutos que dura.

Mordisco tras mordisco, saboreas en el paladar la ternura y frescura el pan sin bordes así como el embutido ibérico deshaciéndose en tu boca. ¡¡¡¡GRANDÍSIMO!!!!

Pero como todas las grandes fragancias, se muestran en dosis pequeñas, tan solo 8 mordiscos después todo se esfuma. El regustillo se mantiene durante un buen rato y el lado mas infernal de mi mente me pide a voces que corra, pero que corra mucho y muy deprisa para volver a hacerme otro y seguir con esa gran sensación.

El lado bueno y conservador de mi cabeza por el contrario me dice que debo aguantar, que estamos en plena operación verano y luego tendré que sudar mucho mas en el gimnasio con el fin de quitarme esas calorías de más...

Por tanto ahora me encuentro en esa encrucijada. Me muero de ganas por comerme otro sandwichito de lomo, pero mi cuerpo dolorido por las agujetas me recuerda que luego tendré que sudarlo y es muy duro.

Como consuelo solo me queda, que ya falta menos para que lleguen las 10:30 del día de mañana para poder disfrutar de mi pequeño placer diario.

Por otro lado ya hemos superado el odioso martes y todo a partir de ahora va mas deprisa, así que tardaré menos en comerme otro sandwichito... ¡hehehe!

Espero no haberos creado mucho hambre... Sí por el contrario os lo he creado, habré conseguido precisamente lo que quería...

7 comentarios:

Shotis dijo...

Menos mal k lo lei despues de comer!!!jjejeje....mi momento es a las 11 y es lacon con pan normal del dia anterior!! y es cierto se disfruta muxisimo!!

Maka degusta exquisiteces dijo...

El mio también es sobre las 11.
Sandwich de lomo hoy y mañana... quien sabe jejeje!!

JITOX dijo...

Joer me comia yo ahora mismo uno de esos pero gigante!!!! dios que hambre!!!! a ver si ceno!!!! hahahaha!

mr dijo...

Se me ha hecho la boca agua, pero para remediarlo me tomo una infusión y me voy a la cama. Buenas noches guapo.

JITOX dijo...

Solo queda una horita... hehehehe!!!

Clivia dijo...

¡¡¡¡¡ PUÑETERO !!!!!

Da igual la hora que sea, las papilas gustativas se han puesto en marcha.
¡¡¡¡¡¡¡¡me voy a la nevera!!!!!!!

JITOX dijo...

frigorifico... hahahahaha!!!

se dice frigorifico!!!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...