19 oct. 2009

Rememberanzas, una vez visité Génova...


Como todos sabeis, la semana pasada, emprendí un viaje a Italia, con varios motivos por delante. Entre esos motivos había 2 o 3 que tenían cierta prioridad en mi. El primero de ellos era visitar a un gran amigo alli presente. El segundo era aprovechar las ultimas vacaciones que me quedaban del 2009 para regresar con las fuerzas y animo necesario para afrontar mi vida que últimamente iba a la deriva. Y el tercer y ultimo motivo, necesitaba escapar, encontrarme conmigo mismo, mi soledad y mi compañía, para comprender el porque de muchas cosas en la vida.

Ahora os preguntareis si de verdad han merecido la pena, si en realidad he conseguido lo que buscaba, pero sobretodo si en caso de poder regresar al pasado, ¿volvería a elegir esta misma experiencia?

Sí, sí y sí. La respuesta para mi a esas 3 preguntas en muy fácil, rotundamente, sí. Desde el momento en que llegué al aeropuerto, cambie el chip totalmente a pesar de mi resaca del día anterior. Tenía por delante mucho tiempo, para pensar, reflexionar, observar al universo y sobretodo disfrutar sin preocupación alguna.

Para ello decidí apagar el móvil, y dejarlo así hasta mi retorno a casa. Primer gran acierto. Poco después y antes de coger el avión decidí escuchar música que me llevase a un estado de calma y tranquilidad, por lo que empece con The Doors y su ya archiconocido "Riders on the storm", y a partir de ese momento abrí mis sentidos al mundo.


En el avión tuve el placer ( ¿por qué decir lo contrario?) de ir acompañado de una chica joven gallega de mi edad y su madre de unos cincuenta y pico años, muy agradables la verdad. La chica ya conocía Italia de haber venido ya hacía unos años, pero su madre no. Su madre parecía la típica persona que tenia ilusión por conocer mundo pero que había estado reprimida o encerrada en su entorno sin haber podido disfrutar de otros lugares que no sean su ciudad. Parecía nerviosa, pero ilusionada, había preparado unos sandwiches para su hija y para ella como las buenas madres hacen y lo llevaba en una bolsita pequeña en su bolso.

Su hija dominaba bien el ingles ya que hablo un par de veces con una azafata, y eso tranquilizaba mucho a su madre que estaría en un sitio en el que relacionarse sin ella iba a ser una tarea complicada. Eran buenas personas, amables, sonrientes y respetuosas.

Sin embargo hubo un detalle que me dio que pensar. El avión encendía las turbinas y se preparaba para el despegue. La madre, se puso a rezar con señal de la cruz incluida, estaba totalmente aterrorizada por subirse en un avión. Pude abrir 2 debates en mi mente para gran parte del viaje.

El primero de ellos es, ¿a qué tiene miedo a volar o a caer?. Puedo entender que la sensación al despegar puede llegar a impresionar ya que realmente estas confiando tu vida a otra persona y te va a separar lo que te da seguridad, el suelo firme. Pero por otro lado tiene que dar mas miedo caer, es decir cuando hay turbulencias o muchas nubes el avión tiende a desequilibrarse y a temblar, en ese momento puedes tener miedo a caer, pero en el momento en el que la madre estaba angustiada todavía no había riesgo de nada...

El segundo debate que tuve en mi cabeza fue, en caso de que necesitásemos alguna ayuda, ¿a qué Dios está rezando? (señal de la cruz, padre nuestro). No creo que ese Dios suyo mande una orda de ángeles para sujetar las alas del avión y evitar cualquier accidente, ni si quiera puedo encontrar la relación entre la religión y la tecnología, lo siento, hace mucho que deje de creer en una religión en concreto...

Una vez ya en tierra, tras aterrizar y volver a contemplar la señal de la cruz, me despedí y subí a un autobús de 2 plantas, ¡¡¡y como molaba!!!, ¡¡¡mira que son chulos los italianinis!!!, ¡¡¡hehehe!!!.

En el pude comparar como se conduce en 2 países distintos desde un punto de vista privilegiado. No comprendía como allí la gente aun mantiene sus puntos, si lo viese un guardia civil de aquí, vamos los mandaban a la cárcel a todos sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar las 20.000 pesetas...

Para ellos las lineas del suelo no existen, las isletas son para invadirlas, las aceras y rotondas para aparcar y el colmo era ver como un autobús por medio de la autopista iba dando las largas a todos los coches de delante para que se apartaran en vez de adelantarlos aunque gozase de 2 carriles mas a la izquierda para hacerlo... Acojonante del todo...

Pero no queda hay la cosa, al entrar en Milan me encuentro a un nota montado en una bici en una calle parecida a la Castellana de Madrid, a su bola hablando por el movil, con un ritmo pachorrero, ocupando no uno sino 2 carriles porque hacia eses al coger la bici solo con una mano... El autobus detras y a el parecia que el mundo no le era suficiente... ¡¡¡Que crack!!!


Superado ya el tema del autobus y tras encontarme con gente conocida, empece a analizar las cosas desde otro punto de vista. De hay saco otra conclusión, los italianos son muy inocentes y confiados. Se lo creen todo... Si son como máquinas inglesas en muchas ocasiones. Primero allí no hay ley que te prohiba beber en la calle, es legal, ¿por qué?. Porque a ellos les dijeron que eso no era muy correcto y acataron la indirecta sin necesidad de normas absurdas, pero claro, somos españoles, y a nosotros nos va mas la juerga, desde luego, así que botellon en la calle, ¡como "dios" manda!

En la entrada de la primera discoteca donde fuimos que por cierto pinchaba Luciano (si el de Ibiza que tanto les gusta a muchos) habia una cola interminable, y como no, solo un español podia marcar la diferencia una vez mas. Genialidad de un grande de Vallecas, se acerca a la puerta y le dice a los puertas con sus 2 cojones:

- "¡Eh!, chsssss, que somos de la prensa española"

Joder como por arte de magia las millones de personas nos hacen un pasillo alli y entramos 10 españoles, ¡¡¡sin esperar colas ni pollas!!! Buenisimaaaaaaa, ¡hahahaha!

Al día siguiente, seguí con corroborando la teoria que los italianos son muy confiados e inocentes al comprobar que en los autobuses hay que fichar con un bono el cual solo te mira un revisor 1 de cada mil veces que coges un bus ya que debe haber 10 revisores y 200 autobuses, así que rara vez coinciden contigo, y si les ves subirse en una parada no tienes mas que bajarte y coger el bus siguiente de la misma manera, sin ticar el billete. Muy buenos.

Esa comprobación la hice hasta el ultimo de mis dias, sin tener ningun percance...

Una vez llegue a Génova comprobé en su casco antiguo una cosa muy rara para mi. Normalmente en los dibujos que veia de pequeño los gatos perseguian al raton, y por eso nunca había ratones, solo gatos. Bueno aquí era al contrario... Jamás vi un solo gato, ni si quiera en la proximidad de un chino, no no, que va, allí ví ratas, ratas bien gordas y a sus anchas... ¿qué le pasa a la sanidad de ese país?

Otra cosa que comprobe fue el gran amor que tienen a los perros. Los perros entraban en los trenes con los pasajeros, en los buses, en algunos restaurantes, con total normalidad.

Cambiando de tercio y volviendo al tema de la noche, es imposible encontrar un sitio que te vendan una bolsa de hielos, no hay, no lo venden. Raro, y eso dificultaba la primera copa de la noche ya que beberla caliente no nos gusta a nadie... las demás dan igual... ¡hehehe!

En esos días descubrí los famosos aperitivis, que son bares, en los cuales de 6 de la tarde a 10, tu vas te pides una bebida (una cocacola (4 €), una birra (5 €) o un cocktail o cubata (6 €)) y puedes coger todas las veces que quieras de un buffet libre de comida recien hecha, ¡hehehe!, ¿os lo podeis imaginar? los italianos son muy inocentes... mientras un nativo cogía un platito con lo justo, un español se comía 3 y 4 platos más agusto que en brazos, y vamos no nos llevabamos un tupper por pura verguenza que sino... ¡hahahaha!

Bueno pero ya esta bien de hablar de las cosas que iba viendo y pensando, ya que no todo ha sido eso.

He conocido a muchas grandes personas cada una de un lado que me han tratado como uno más desde el primer día compartiendolo todo sin dudarlo. Es de agradecer conocer personas así ya que gracias a ellos no necesite encender mi movil con ese sentimiento de nostalgia que podría haber surgido. No fue necesario. Fiestas en casas, cenas, excursiones por la ciudad, comidas improvisadas en el puerto, ferías nauticas, todo era increible por que lo hacía con la gente adecuada.

La vuelta fue dura a España, ya que en una semana a lo mejor llevaba acumuldas unas 8 ó 10 horas de sueño, ya que no quería perderme nada, siendo interminables las esperas del tren, autobus y por último avión que me llevase a casa.

Mereció la pena claro que sí, y además aprendí un cocktail nuevo para mi repertorio. Rum Cooler, delicioso de veras, una gran variante al mojito y la caipirinha. Algun día os daré la receta... mientras tanto podéis visitar Italia para pediros uno...

PD: La pasta y la pizza no es mejor que la de España por si alguno lo creía, simplemente es diferente... ¡Los matices que hacen que la vida sea maravillosa!

PD: La casa de Cristobal Colón, ¡otro engaño más!

"incontrarsi di nuovo, ma non ancora"

3 comentarios:

JITOX dijo...

Llevo varios días intentando pensar como enfocar esto para que no parezca una tochada pero intentando mostrar mi mente al descubierto...

hay muchas mas anécdotas, y recuerdos, claro que si, pero con esto os podéis hacer una idea... hehehe

Nacho dijo...

Grande Jitox!!

Siempre una experiencia nueva aporta una diferente visión de la vida en general y de cada caso en particula. Y si esa nueva experiencia incluye conocer otra cultura, otras gentes y otro modo de vida, mi opinión es que ayuda aún más.

Me alegro que disfrutaras

Shotis dijo...

Me alegro de k te lo pasaras bien rasengan!!!yo tengo unas ganas de ir a italia de la ostia....e viajado a Tokio y NY y no conozco italia....asi soy!!!!espero ir algun dia y comprobar tus vivencias....aunk me las creo sin duda alguna!!!!jejeje.Un abrazo rasengan y espero k encuentres tu rumbo pronto!!!un bso

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